Valencia con l@s niñ@s

Soy una enamorada de la idea de la ciudad de los niños impulsada por Francesco Tonucci, idea que ha puesto en práctica en casi un centenar de ciudades con resultados muy creativos y positivos para el bienestar de las mismas. Hace unos días, con motivo de su visita a tierras valencianas, tuve el placer de mantener un encuentro con él gracias a la mediación de mi amiga Amalia Alba, la primera persona que me trasmitió su entusiasmo por esta apuesta por el cambio de las ciudades que el pedagogo italiano encarna y que ella, Amalia, abandera en Picanya, la localidad donde trabaja, la cual se ha sumado al centenar de ciudades comprometidas con el proyecto “la città dei bambini”, un proyecto que apuesta por devolver la autonomía a los niños y niñas, por un lado, y, por otro, por invitarles a participar en el gobierno de la ciudad.

 

Sostiene Tonucci que tenemos que establecer un pacto entre lo que necesitamos los adultos y lo que necesitan y demandan los niños de ellas para que los pequeños recuperen las ciudades como espacio de convivencia, de relación, de encuentro y de juego, y que las ciudades los recuperen a los niños como ciudadanos de pleno derecho. El proyecto impulsado por Tonucci les reconoce a los más pequeños el primero de todos, el de expresión, derecho que enraíza al demandar, además, su participación, su concurso, en la construcción de la ciudad. Esto supone educarles en la práctica en el valor de la democracia y la participación como instrumentos centrales para la convivencia.

 

Darle la palabra a los niños significa aceptar que éstos te pongan en situaciones incómodas como cuando un pequeño reclamaba de los adultos ser querido sólo la mitad que los coches y, por tanto, que los niños pudieran disfrutar de la mitad del espacio que los automóviles tienen en la ciudad, por citar un ejemplo conmovedor que relató Tonucci. Contar con los niños exige por parte de los adultos estar dispuestos a pensar de manera diferente, a saber escuchar y a demostrarles nuestro interés y la necesidad de sus aportaciones. Pero vale la pena intentarlo. Al menos esa es mi intención si ganamos la alcaldía. Como los adultos nos olvidamos a menudo de lo que significa ser niño o niña, necesitamos su ayuda y su consejo para hacer ciudad. Debemos aceptar su diversidad como garantía de todas las diversidades que componen la ciudad. Sólo con su concurso conseguiremos hacer realidad el deseo que da título a estas líneas.


Martes, 06 de Marzo de 2007 21:56.

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gravatar.comAutor: Don Gato

Es realmente sencillo dejar con el culo al aire a ciertos dirigentes que viven simplemente pegados al sillón. Era sencillo comprobar la falta de interés por las personas que tienen Rita Barberá y ciertos miembros de la "fontanería" del PSPV.

Ahora, el resto de personas que deseamos un cambio real en las instituciones, debemos seguir apoyando a Carmen, la única persona que sí tiene un manifiesto y real interés por contactar y conocer a la gente real, a la gente sencilla.

Romper la enorme distancia creada por los aparatos de los dos grandes partidos es, sin duda alguna, una tarea titánica y necesaria.

La gente (y yo me incluyo en eso de la gente), estamos muy hartos de fontaneros y demagogías mil, tanto de un lado como de otro.

Ahora toca recuperar y devolver las instituciones al ciudadano, a las personas, sean o no miembros de entidades, asociaciones o grupos cívicos, pues todos tenemos derecho a expresarnos, a presentar iniciativas, quejas, propuestas.

Hay muy poca participación en todo: partidos, instituciones, sindicatos... Y esa falta de canales y puentes para el diálogo y para cimentar compromisos activos y efectivos, es un lastre que ninguna sociedad libre y creativa puede permitirse.

Todos, absolutamente todos somos necesarios a la hora de mejorar e incrementar el bienestar y la convivencia en nuestros barrios, en nuestras ciudades.

Un saludo para Carmen y para todos aquellos que ya no soportan tanto despotismo y tantas torres de márfil

Fecha: 07/03/2007 13:08.


gravatar.comAutor: Don Gato

Es preocupante que no existan Escoletas Infantiles suficientes.

También es lamentable que los espacios públicos destinados para desarrollar actividades deportivas y lúdicas infantiles, sean realmente escasas, cuando no son nulas en algunas zonas y barrios de Valencia.

Hay demasiado cemento y demasiados museos y espacios absurdos que no tienen sentido humano.

Recuperar la plaza peatonal. Crear zonas para que los niños puedan volver a jugar y a encontrarse, son objetivos básicos y urgentes.

Yo lamento que el Parque de Benicalap no tenga ni un espacio destinado a que los niños puedan circular con sus bicicletas, así como recuperar los juegos participativos y grupales...

Y eso que algunos lo hemos intentado todo, trasladando nuestros sueños e inquietudes a nuestro retoño, a nuestros sobrinos...

Se pueden crear espacios seguros para la infancia, pero es fundamental ilusionar y entusiasmar a los progenitores en ese tipo de actividades.

Yo confieso que la parte de mi vida en la que he sido tremendamente feliz, es aquella en la que sido coprotagonista de la crianza y cuidado de mi hijo al lado de mi compañera.

Fecha: 07/03/2007 13:13.


gravatar.comAutor: Don Gato

Valencia con los niños, con las mujeres y con todas las personas que quieren convivir y compartir, serena, armoniosa, amable y equilibradamente.

8 DE MARZO DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA

http://www.quediario.com/blogs/13746/

(Todos los días deben ser objeto de homenaje a la mujer y a todos aquellos que viven alguna situación de marginación, menosprecio, olvido...)




Después de largos y terriblemente duros años de lucha, no se ha conseguido alcanzar iguales condiciones laborales, políticas y sociales para la mujer respecto al hombre. Por más que las instituciones públicas y las constituciones generosas, la carta internacional de los derechos humanos, etc., lo contemplen, la igualdad de derechos de todas las personas es una irrealidad palpable y evidente, que se manifiesta cruentamente en las relaciones de género que se dan en nuestra sociedad.


La mujer hoy, en nuestra tan “moderna sociedad”, sigue soportando insoportables -valga la redundancia- dosis de sexismo (llamémosle machismo): falta de reconocimiento profesional e infravaloración de las potencialidades de la persona por el hecho de ser mujer, cargas en las responsabilidades familiares infinitamente superiores a las de los hombres; salarios inferiores a igual tarea; mayores dificultades para acceder a puestos más relevantes en la empresa, la política, etc.; exposición diaria a un lenguaje generalizado cargado de machismo y estereotipos de todo tipo que condenar a la mujer, por el simple hecho de serlo, a peores condiciones de vida que los hombres.


Mucho queda por andar, aunque el camino andado no sea desdeñable. Esta lucha tiene sus avances y sus retrocesos. Por ejemplo: el tremendo drama que vivimos, el peor de los posibles, la abominable, detestable y vergonzosa violencia machista contra las mujeres que cada día, como un goteo incesante, se cobra una nueva vida de mujer a manos de “un hombre”. Otro ejemplo de estos retrocesos o atascos lo vemos en instituciones como la Iglesia Católica, o al menos sus representantes oficiales, que son mucha iglesia, que han responsabilizado de este drama, cínica, desalmada, indecorosa e interesadamente, y en más de una ocasión, a la propia victima. Sitúan el origen de la violencia de género en libertad que ha alcanzado la mujer para decidir. Y se quedan tan panchos y celestiales los muy animales. Pero claro, este es un ejemplo de cómo el machismo está instaurado en el tuétano de nuestra sociedad y es del propio hueso de donde debemos extraerlo.

El día internacional de la mujer trabajadora se justifica porque recuerda la lucha de la mujer por sus derechos y sus libertades. El día de la mujer trabajadora no puede quedarse en un mero día de celebración u onomástica, como si del día de los enamorados se tratara.

Muchas mujeres se han dejado la vida en esta lucha, desde antes de los terribles acontecimientos de Nueva York. Acontecimientos que marcaron un punto de inflexión para la lucha. En aquellas fechas de principios del siglo pasado, más de cien mujeres que defendían sus derechos como trabajadoras y también como mujeres, fueron asesinadas cobardemente, de la más vil de la maneras: los patronos prendieron, o mandaron prender, fuego a aquella fábrica e impidieron su salida de las trabajadoras para que allí murieran, quemadas.

Pero después de aquellos terribles acontecimientos, que desde luego marcan un hito en la lucha de la mujer, han seguido luchando, andando y dando imponentes ejemplos de lucha, dejándose la piel y, en muchas ocasiones, la vida por la causa.


Muchos han sido los logros, pero mucho es lo que está aún por conseguirse. En este, esperemos, último tramo de la lucha, alcanzaran los objetivos. Pero se exige el esfuerzo de todos, tenemos que levantarnos juntas y juntos, mujeres y hombres, hombre y mujeres, codo con codo y mano con mano, para luchar, no porque la tortilla se vuelva, sino para que se reparta equitativamente.

Y es que, esta sociedad, por más que airee lo contrario, no ha superado los mínimos de la sociedad justa que dice ser o aspira a ser, pues en sus esquemas básicos de funcionamiento está el sustentar la desigualdad como un valor. Esto, en el caso de las relaciones de género, se manifiesta en sus diferentes ámbitos de la forma siguiente:


Ámbito laboral: menor salario a igual desempeño; menor presencia en los puestos relevantes y directivos de la empresa; pérdida de empleo o dificultad para conseguirlo por ser futuras madres; mayores cifras de desempleo femenino; presión y exigencia mayor que al hombre en el desempeño de su tarea; acoso sexual en el trabajo; etc.


Ámbito social: lenguaje social, formalmente aceptado, cargado de connotaciones sexistas de género masculino; la responsabilidad de la familia sigue recayendo básicamente en la mujer; baja remuneración en el trabajo y menores niveles de independencia económica; fuertes estereotipos que plantean tiránicas exigencias en la imagen o estética de mujer: vestimenta, constitución corporal, etc.; feminización de la pobreza; imposición de mayores limitaciones para acceso a la cultura; menores posibilidades de elección sobre su futuro; poca presencia en los puestos de responsabilidad públicos y privados; etc.


En el ámbito familiar: mayor peso afectivo: reconociendo el plano afectivo como responsabilidad básicamente de la mujer; mayor peso en la responsabilidad y desempeño de las tareas domesticas y el cuidado de los hijos; relaciones de dominio y posesión del hombre sobre la mujer; situaciones del maltrato físico y psicológico; etc.


Esta claro que todas estas manifestaciones sexistas-machistas tiene una fuerte repercusión negativa el ámbito de lo personal, en el aspecto psicológico, afectando a la mujer, entre otras cosas, en: exceso de asunción de responsabilidades en el ámbito la familia; sentimiento de culpa; muy alto nivel de autoexigencia, desajustes en el autoconcepto y autoestima, etc.


Es contra todo ello, el colectivo de mujeres más conscientes de esta situación. Lleva muchos años luchando y dejándose la piel en ello. Pero aún queda mucho por andar, así que andemos. Levantemos la bandera de la justicia, la bandera de la equidad, la bandera de la causa de la mujer trabajadora. Porque es la causa de las sociedades más justas y por tanto causa común y del género humano y por supuesto de las organizaciones que se consideren de izquierdas y revolucionarias.


Hay un poema de Pablo Neruda, y que invita a luchar, levantando la bandera común. Yo quiero sumarme contigo y tomar la bandera que simboliza la lucha de la mujer trabajadora:




… pero conmigo levántate

y salgamos reunidos

a luchar cuerpo a cuerpo

contra las telarañas del malvado,

contra el sistema que reparte el hambre,

contra la organización de la miseria…



(Pablo Neruda)




Fecha: 07/03/2007 13:43.


gravatar.comAutor: Maria

Carmen, ¿pero cuando podremos tener más tiempo para nuestras familias?, creo que la ley de igualdad se a quedado corta y ahora que acabo de tener una hija empiezo a descubrir una realidad de la que ya me habían avisado muchas amigas. No hay ayuda en la empresa para conciliar nada y nuestro ayuntamiento se limita a darnos 30 euros como ayuda de guardería, parece ridículo. Yo me planteo dejar de trabajar porque la mitad de mi salario se va a ir con mi hijo y encima ni lo voy a ver. Por favor, ganad y cambiar esto.

Fecha: 26/03/2007 00:48.


Autor: Vecino

Soy un vecino separado y tengo dos hijas, una de ellas de nueve años. Son muchos los días que quiero salir con mi hija a participar en actividades infantiles y no es fácil encontrar lugares apropiados para los niños en nuestra ciudad. Existen pocos espacios donde acudir con nuestros hijos. En invierno cuando el tiempo impide vistar los parques y las tardes son cortas es mucho más evidente. El teatre Escalante, La Beneficència los domingos por la mañana (ambos lugares gestionados por la Diputación no por el ayuntamiento) y poco más...Necesitamos algo diferente al cine comercial y las palomitas. El ayuntamiento debería pensar más en los niños aunque estos todavía no puedan votar

Fecha: 22/04/2007 21:20.


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