Mujer y deporte
Precisamente porque el feminismo ha descuidado un poco ocuparse de la mujer y el deporte y porque éste constituye un reducto en donde todavía están muy arraigados los estereotipos sexistas, quisiera dedicar unas líneas a este asunto en el blog con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Empezaré manifestando mi admiración por el Ros Casares, el equipo femenino de baloncesto vinculado a nuestra ciudad y por todas las deportistas que han conseguido triunfos relevantes demuestran la capacidad de las mujeres para superar las dificultades, para aumentar sus oportunidades y fomentar el cambio. Resalto sus logros porque, históricamente, las mujeres y el deporte no han mantenido una buena relación. Incluso ahora, a pesar de que las mujeres también han sido protagonistas en la pujante democratización del deporte que se ha dado en nuestras ciudades, su participación sigue siendo inferior a la de los hombres en todas las franjas de edad.
El deporte no es un mundo aparte, sino un reflejo del mundo en que vivimos. Por eso no es de extrañar que encontramos también en él desigualdades entre hombres y mujeres, como encontramos en la familia, en el trabajo, en la universidad, en la política y en prácticamente todos los campos de la sociedad. Desigualdades cuyo combate constituye un compromiso no sólo de las mujeres con las mujeres, sino también de los hombres para con la mejora de nuestra sociedad y de la vida en nuestras ciudades. La buena vida a que aspiramos que éstas nos proporcionen.
Las barreras que limitan la práctica del deporte a las mujeres tienen que ver, como en otros ámbitos, con la división de roles presente en nuestra sociedad. Las mujeres todavía tienen mayoritariamente a su cuidado el hogar y los suyos, una responsabilidad que, como podemos imaginar, no deja mucho tiempo libre especialmente en los periodos de crianza o si hay personas dependientes o enfermas en la familia que atender. La segunda limitación entronca con los menores estímulos que tiene el deporte femenino. Las mujeres que quieren dedicarse profesionalmente a ello tienen menos ayudas que sus colegas masculinos, por no hablar del menor número de entrenadoras y de mujeres en puestos directivos en los clubes. Las que consiguen triunfar y, por tanto, convertirse en modelo para otras mujeres, lo hacen a cosa de una determinación y esfuerzo titánicos. La tercera limitación se refiere a la poca consideración social del deporte femenino. ¿Cuántas competiciones deportivas protagonizadas por mujeres son trasmitidas por televisión? ¿Alguien puede pensar que se llegue a pagar por la emisión de las mismas una cantidad relativamente equiparable a la que se paga por las masculinas? Me temo que la respuesta es no.
El cuarto obstáculo que encuentran las mujeres para practicar deporte es la falta de instalaciones adecuadas de proximidad, es decir, en sus barrios, o la deficiente calidad de las mismas. Lógicamente, la demanda de que se pueda hacer deporte, o ejercicio, en buenas condiciones no es privativa de las mujeres sino que es una demanda de los vecinos y vecinas de los barrios más desfavorecidos de nuestra ciudad, que son prácticamente todos en materia de instalaciones deportivas, dicho sea de paso. Aunque parezca mentira, de los 19 grandes distritos en que se reparte la ciudad, no todos cuentan todavía con instalaciones básicas y muy demandadas como son una piscina y un pabellón deportivo. De ahí que nos hagamos comprometido en nuestro programa a remediar esta carencia desde un enfoque abierto y multidisciplinar del hecho deportivo, además de colaboración de los profesionales que trabajan en este campo.
La última barrera que limita la práctica del deporte en las mujeres tiene que ver con la renta. Los mayores o menores recursos económicos también inciden en la mayor o menor práctica del deporte de las mujeres. En este sentido, porque la práctica del deporte constituye un poderoso factor de integración social por lo que prestaremos atención especial a la promoción de su práctica entre las mujeres inmigrantes, la familias monoparentales con hijos y en riesgo de exclusión social (aparte de por los beneficios que comporta el ejercicio físico en el bienestar personal y en la salud)
Si mejora la participación deportiva de la mujer, es decir, de la mitad de la población, también pueden mejorar otras áreas en las que las mujeres han acumulado déficits. La mejora de la autoestima y el refuerzo de la identidad que el deporte activa, repercutirá en una posición más fuerte en el trabajo, en la familia y, en general, en la vida. Por eso, nosotros vamos a desarrollar planes específicos con y para las mujeres. (Y me interesa subrayar nuestro compromiso de que las dos preposiciones vayan indisolublemente unidas en la acción municipal, acción que no concibo sin la participación de la ciudadanía, y, en este caso concreto, de las mujeres).
Como queremos que el Ayuntamiento contribuya de manera eficaz a que el colectivo de las mujeres se acerque al deporte, no sólo desarrollaremos medidas específicas que estarán integrados en la política municipal de apoyo al deporte y al mundo deportivo en general, sino que destinaremos los recursos adecuados para ello. No se quedará en un compromiso retórico.
Aunque no estoy en contra del deporte de élite, debo decir que desde el Ayuntamiento daremos prioridad a un modelo deportivo más participativo, lúdico y solidario, común a hombres y mujeres. Tampoco estoy en contra de que las ciudades acojan grandes eventos deportivos pero tanto o más que la promoción exterior de la ciudad, se debe buscar que su celebración no vaya en detrimento de los servicios deportivos básicos y de que estimulen la práctica del deporte. Los macroeventos deportivos suelen requerir inversiones millonarias de dinero público, es decir, del dinero de todos y de todas por lo que se debe explicar muy bien qué beneficios y en qué campos concretos revierten y a qué inversiones se renuncia porque el presupuesto municipal no es elástico ni infinito. Además del requisito de la transparencia, cabe exigirles el de la participación y que cuenten con un amplio consenso ciudadano.
Pero volvamos al tema que nos ocupa, facilitar el acceso de las niñas y de las mujeres a la actividad física y deportiva sean cuales sean sus necesidades y sus capacidades.
En este sentido, hoy por hoy, considero primordial ofrecer programas deportivos en familia, los fines de semana y periodos vacacionales dentro del esquema recreativo y participativo del deporte que defendemos.
Dar una imagen positiva de la mujer en el deporte es otro de los objetivos a perseguir. Para ello es tan importante que los medios de comunicación tomen conciencia de ello, como que los centros de enseñanza desarrollen programas de educación física y deportes no sexistas. O equiparar los premios e incentivos y el tratamiento, en general, entre ambos sexos, por mencionar otro ejemplo.
Que las mujeres obtengan puestos de responsabilidad en las estructuras gerenciales y directivas de los organismos deportivos municipales pero también de las Asociaciones, Clubes y Peñas locales, es un reto vinculado a la mejora de su imagen y consideración. Eso supondrá un cambio cultural y estructural en estas organizaciones, pero vale la pena intentarlo porque el deporte en su conjunto saldrá beneficiado.
En este sentido, me parece imprescindible mantener un diálogo constante con estos colectivos y conseguir su complicidad con la igualdad.
Normalizar la relación de las mujeres con el deporte beneficiará no sólo a las mujeres sino a la sociedad en su conjunto ya que la actividad física no es sólo un instrumento de salud y de desarrollo personal, sino que también favorece la integración social, la cooperación, el liderazgo comunitario, la convivencia y la paz en nuestras ciudades.
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Autor: Don Gato
El deporte de base, el ejercicio diario, nos ayuda a reconocernos como personas y como grupo, favoreciendo la socialización.
Hoy en día, se puede intuir y expresar abiertamente, que muchas personas acuden a los gimanasios o a otro tipo de instalaciones deportivas o eventos, para "juntarse", para tener la excusa ideal de estar al lado de otros semejantes.
El deporte de base, el ejercicio diario, es un elemento integrador y que nos permite encontrarnos con otros seres...
Fomentar y consolidar una red pública de instalaciones y equipamientos deportivos, debe ser un claro objetido del programa de Carmen Alborch, pues nuestra ciudad de Valencia adolece de un sistemático programa de apoyo al deporte de base, al ejercicio...
Fecha: 13/03/2007 11:53.
Autor: Sergi
moltíssima sort i que triomfes. Amunt el País València, Amunt Alborch
Fecha: 21/03/2007 16:14.
Autor: Azis
Fecha: 24/03/2007 16:46.
Autor: C.D. Algiròs F.S.
A falta de un partido para terminar la liga, si el próximo domingo, en el pabellón de la Malvarrosa gana su último partido se convertirá en campeón de la liga senior femenino de 1ª Provincial.
Quizás haya sido por tu fichaje, aquel día en la Calle Islas Canarias...
Fecha: 31/03/2007 11:48.
